La demostración en vivo del arte de la madera tallada, en La Sala de la Fedac

La demostración en vivo del arte de la madera tallada, en La Sala de la Fedac

El arte de la madera tallada ocupa la tienda La Sala de la Fedac con demostración en vivo

  • El maestro Ceferino Marín de 77 años manejará su gubia ante el público hasta el 3 de mayo
  • Aprendió el oficio en 1953  los talleres que poblaban San José
  • El Cabildo de Gran Canaria se propone lograr la supervivencia de los nobles oficios de la Isla

Las Palmas de Gran Canaria, 29 de abril de 2016.- El arte de la madera tallada ocupa ya la tienda La Sala a través de los laboriosos trabajos y demostraciones en vivo del maestro Ceferino Marín que, a sus 77 años, mantiene vivo este oficio tradicional de la Isla, informó la consejera de Industria, Comercio y Artesanía del Cabildo de Gran Canaria, Minerva Alonso.

Este punto de venta y exposición de la Fundación para la Etnografía y Desarrollo de la Artesanía Canaria (Fedac) se encuentra en la calle Domingo J. Navarro, en la céntrica Triana, y está regentado por los propios artesanos que atienden directamente al público para acercar los oficios tradicionales a la ciudadanía.

Quien se acerque a La Sala hasta el 3 de mayo podrá adquirir alguna pieza y admirar el trabajo en vivo de Ceferino Marín, que estará de 9.30 a 13.30 y de 16.30 a 20.00 horas con su gubia en la mano tallando maderas nobles como la caoba, el cedro, la riga y la samanguila para hacer auténticas obras de arte, celebró Alonso.

Este carpintero tallista pertenece a la Fedac desde 1993, si bien se inició en el oficio con 14 años en los numerosos talleres que por aquella época se asentaban en el capitalino barrio de San José, adonde acudía embelesado por los trabajos que allí se realizaban y hasta “se quitaba el caramelo para comprar las herramientas”, reconoce.

Para este maestro tallista, la labor es muy entretenida, hasta el punto de que puede estar “tres horas pegado al banco” y no levantarse “ni para ir al baño” e incluso “quien es fumador se le consume el cigarro y no se entera” y, aunque le hubiera gustado ser médico pero la situación económica no lo permitió, admite que tallar la madera es su pasión.

Ceferino emplea la gubia, especie de cuchillo, como si de un bolígrafo se tratara para hacer incisiones en la madera “dibujando” en ella diferentes formas, así que todo tallista como él tiene grandes conocimientos en dibujo, dimensiones y profundidades para que las piezas queden proporcionadas.

Entre sus últimos trabajos, que realiza en su taller de Las Torres, destaca el mascarón con forma de sirena para un barco de recreo que está atracado en el Muelle Deportivo de Las Palmas de Gran Canaria, así como el púlpito en caoba policromado de la iglesia de Valleseco, varios escudos labrados, baúles y barricas de ron.

Este oficio abundaba en los municipios más poblados de la Isla como Las Palmas de Gran Canaria, Telde y la comarca del noroeste. Hoy en día, hay artesanos que mantienen vivo el oficio, aunque cada vez son menos los que se dedican a este noble arte.

Ceferino llega a La Sala después de que el herrero y forjador Domingo Alemán la ocupara durante dos semanas con sus piezas realizadas con las técnicas del forjado y amolado del metal.